El diseño visto a través de las generaciones más jóvenes, como herramienta de cambio capaz de atraer y retener talento, y de crear una marca-país, fue el tema protagonista de la mesa redonda celebrada ayer en el Auditorio del Campus Universitario de ESNE. Bajo el lema “Diseño, una experiencia transformadora”, y organizada por la empresa Premio Nacional de Diseño, Actiu, y la Escuela Universitaria de Diseño, Innovación y Tecnología, ESNE, el encuentro, que fue moderado por Maite Felices, contó además con la participación de la consultora de espacios CBRE, la organización que promueve y conecta la generación millenial con las empresas, Pangea; el estudio de diseño de producto e interiorismo con sede en Barcelona, Hong Kong y Estambul, Lagranja; y el estudio valenciano especializado en diseño de producto, Yonoh.

Tras la presentación de los ponentes por la Directora del Grado en Diseño de Interiores, María Antón-Barco, fue Rafael Díaz, director general de ESNE, el encargado de abrir el encuentro. “El diseño que no transforma la sociedad, ni mejora las vidas de sus usuarios, no es buen diseño”, señaló el máximo responsable de ESNE, quien recalcó la importancia de que universidades y empresas caminen de la mano.

En el primer bloque, Muriel Altunaga, Head of Workplace Advisory & Transaction Services de CBRE y David Sánchez, Brand Guardian de Pangea, presentaron un estudio conjunto sobre los Nuevos paradigmas de los espacios de trabajo. Cómo viven las empresas estos entornos, desde un punto de vista tanto físico como tecnológico, y cuáles son las necesidades de los denominados nativos digitales, fueron algunos de los aspectos analizados. “El trabajo como experiencia, aprendizaje, colaboración, diversión y familia, deja ya de ser un medio de vida para convertirse en una forma de vida”, recalcó David Sanchez. Para Muriel Altunaga, “las empresas están ya descubriendo que siendo más atractivas atraen más talento, incrementando su productividad y creatividad”.

¿Quienes somos? ¿Hacia donde vamos?, fueron las dos preguntas que abrieron el segundo bloque, en el que Gerard Sanmartí, Director Creativo y fundador junto a Gabriele Schiavon de Lagranja, destacó la importancia que en el proceso creativo tiene escuchar al cliente y hacerle partícipe del diseño. La Consejera y Directora de comunicación de Actiu, Soledad Berbegal, señaló cómo “el mueble ha dejado de verse como un simple objeto para convertirse en una herramienta que potencia aspectos como la comunicación, la ergonomía y el bienestar de sus usuarios; y cómo al final todos, milenials y no milenials, quieren lo mismo: sentirse a gusto en el trabajo”. Para Alex Selma, que analizó el proceso de trabajo de Yonoh, el estudio que lidera junto a Clara del Portillo, trabajando e investigando en ideas y conceptos formales que aplican cuando llega el encargo real, “la estética y el confort, tanto ergonómico y visual, son fundamentales en cualquier diseño”.

A continuación, los cinco participantes compartieron espacio en la mesa redonda moderada por Maite Felices, Diseño, experiencia transformadora de la sociedad. La Directora Creativa de FELICES Agency y Directora de Comunicación de RED abrió el debate preguntando sobre cómo un empresario detecta que su oficina se ha quedado obsoleta y aborda posteriormente su transformación. “Darse cuenta de que algo no va bien es el primer paso, pero lo fundamental va más allá y tiene que ver con el aspecto cultural, y que la empresa tenga claro qué quiere ser. Los recursos son importantes pero no suficientes, lo imprescindible son las ganas de cambiar”, señaló Soledat Berbegal. Para Muriel Altunaga, que comparó las oficinas con la ‘ropa’ de las empresas, “el diseñador se ha convertido en un traductor, que transforma la voluntad y visión de su cliente en una propuesta de diseño para su espacio de trabajo”.

Sobre la convivencia de varias generaciones en los espacios de trabajo (dentro de un año serán ya 6), la Head of Workplace Advisory & Transaction Services de CBRE destacó la cada vez mayor permeabilidad digital de las empresas, y cómo éstas están ya experimentando un proceso de ‘coaching inverso’ entre las distintas generaciones. La relación entre la empresa y la docencia, con la que el director de ESNE abría el encuentro, sirvió también como reflexión al discurso de Gerard Sanmartí, para quien “vincular la teoría a la praxis es fundamental si se quiere motivar a los alumnos y futuros diseñadores”. Como colofón final, todos los ponentes coincidieron en la responsabilidad que en este cambio de mentalidad tienen tanto la irrupción de la tecnología como la consecuente aparición de nuevos perfiles profesionales para cubrir las necesidades actuales en las empresas.