El diseñador de producto Pascual Salvador, que ha colaborado con empresas como Akaba, Made, Karpien o Temas V, por citar algunas, lleva afincado en México más de 15 años. Para muchos, es uno de los embajadores del diseño español en el país centroamericano. Con motivo del año en que México DF es la capital mundial del diseño, conversamos con Salvador sobre su experiencia al otro lado del charco y las oportunidades para las empresas españolas que quieran abrir mercado allí.

La decisión de dar el salto a México llega de casualidad en 2003, cuando le ofrecen la posibilidad de diseñar una cadena de restaurantes mexicanos en Europa. Aunque el proyecto no tendría un gran recorrido (solo se llegó a diseñar un único local en Barcelona), el romance de Salvador con México no había hecho más que empezar. “Ya era demasiado tarde. Empecé a conocer México, entablé conversaciones con productores de mobiliario y, durante un tiempo, estuve yendo y viniendo.

Al cabo de un tiempo, decidí establecerme allí una temporada”. Y allí sigue, con viajes a Barcelona siempre que “la agenda y la cuenta bancaria” se lo permite. Esta situación le ha permitido un punto de vista privilegiado del mundo del diseño en ambos países pero también de su relación, completamente asimétrica, según Salvador. “En México, como en toda Latinoamérica, hay una gran devoción por España, una gran admiración por nuestra cultura. Están permanentemente pendientes de lo que se hace aquí a nivel de diseño”. El interés, desgraciadamente, no es mutuo: “En España desconocemos lo que sucede en México. La sensibilidad en este país centroamericano y en toda Latinoamérica por lo que sucede en España es notable. Sin embargo, de allá (España) para acá (México) no lo es tanto”.

La lengua y todo lo demás

Esto se debe, según la amplia experiencia de Salvador (que ha ejercido de anfitrión de organizaciones empresariales y sectoriales del diseño en México) a cierta confusión. “Me inventé una pregunta trampa. Siempre les preguntaba si pensaban que era más fácil hacer negocio en México o en Brasil. Todos respondían que en México, sin pestañear”. Pero compartir el mismo idioma no es suficiente: “Da la impresión que, con la lengua y otros elementos que nos unen, resultará más fácil entrar en este mercado. Pero es necesario entender que estamos ante una cultura distinta, con unos valores y tradiciones distintos. Y me refiero en hacer negocio, simplemente. La lengua es lo de menos. Lo importante es todo lo demás”. En cambio, Salvador propone un acercamiento más cuidadoso “Es un país hermano con el que compartimos mucho, pero también un país extranjero, con sus peculiaridades, que necesitará un traje a medida para la propuesta de nuestra empresa”. Las contrapartidas de ese esfuerzo, eso sí, valen la pena: “es un mercado muy amplio con muchas oportunidades, ¡y además es muy divertido trabajar allí! Porque además es un lugar donde la gente es cercana y quiere saber de ti, quién eres y luego ya llega el negocio. No se puede ir con prisas”.

Cultura de diseño en España y México

Con motivo de la capitalidad del diseño, Salvador señala la “gran cultura y creatividad” del país. “Solo tienes que ver las artes, la artesanía, la música, etc”. Es también una cultura permeable, abierta a lo que sucede fuera: “Están permanentemente pendientes de lo que se hace aquí a nivel de diseño”. Eso sí, la cultura de diseño no impregna todas las industrias, como sucede en nuestro país. “En México todavía no está a ese nivel de integración de la cultura del diseño en la vida. Todavía le falta un poco de impulso, pero las nuevas generaciones que están surgiendo lograrán abrir esos otros mercados. También son áreas donde las empresas españolas tienen una oportunidad”. Algunas empresas ya lo han hecho, según Salvador, y señala a Actiu, que acaba de recibir el Premio Nacional de Diseño, “ha llegado a México y se ha integrado en su mercado. El mercado mexicano está encantado y ha integrado esta marca”. Otros REDmembers también están haciendo las Américas con éxito, como Lladró o Vibia, según Salvador. “Son empresas que están entendiendo bien las peculiaridades de ese país. Lo están haciendo muy bien”.

Entrevista de RED a Pascual Salvador

Pascual Salvador y Juan Mellen (Director Ejecutivo de RED)